viernes, 30 de agosto de 2019

Amazonas con 47 millones de hectáreas menos en los 33 años.

Brasil perdió 89 millones de hectáreas de bosque en los últimos 33 años, equivalentes a los estados de Bahía y Maranhao. Más de la mitad de esta pérdida, 47 millones de hectáreas, se produjo en la Amazonia.

En el mismo período, en compensación, las áreas de pastura y plantación crecieron 86 millones de hectáreas, según reveló el diario Folha de San Pablo citando datos del sistema MapBiomas, una iniciativa del Observatorio sobre el Clima que monitorea todos los biomas del país sudamericano.
Los resultados muestran también que el 59% de Brasil todavía está compuesto por bosques, mientras en 1985 era el 69%. En ese período el área de plantaciones y pasturas, en relación con el total del territorio, pasó del 20 al 31%.
La plataforma de análisis de los datos satelitales está organizada en colaboración con diversas ONG, universidades, fundaciones y empresas tecnológicas, entre ellas Google.
Brasil vivió años peores que 2019 en materia de incendios de campos y forestas, pero desde 2004, cuando empezó a medir en tiempo real la deforestación, no había registrado tanto fuego en un año de sequía moderada.
El sistema de detección de deforestación en tiempo real (Deter) fue estrenado en 2004 luego de elevados picos de desmate, para actuar con mayor rapidez y precisión en el control de un fenómeno que en la región amazónica es provocado por la mano del hombre para abrir camino a la cría de ganado, según especialistas.
Entre enero y el 29 de agosto, los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) contabilizaron 87.257 puntos de incendios, 51,9% de ellos en la selva tropical. La cifra se actualiza a diario y Brasil aún tiene por lo menos un mes y medio de sequía por delante.
La serie histórica del INPE muestra que desde 2004 los incendios en ese periodo sólo fueron más numerosos en 2005, 2006, 2007 y 2010, periodos con sequías mucho más severas que las de este año, explica el investigador del Instituto Sociomabiental (ISA) Rodrigo Junqueira.
"Cuando ocurren fenómenos climáticos como El Niño, hay mayor propensión a incendios porque el ambiente está muy seco", indica.
Los expertos afirman que la estación seca este año es más húmeda que en años anteriores y recuerdan que en la Amazonía no existen incendios por causa natural.
Brasil vivió años peores que 2019 en materia de incendios de campos y forestas, pero desde 2004, cuando empezó a medir en tiempo real la deforestación, no había registrado tanto fuego en un año de sequía moderada.
El sistema de detección de deforestación en tiempo real (Deter) fue estrenado en 2004 luego de elevados picos de desmate, para actuar con mayor rapidez y precisión en el control de un fenómeno que en la región amazónica es provocado por la mano del hombre para abrir camino a la cría de ganado, según especialistas.
Entre enero y el 29 de agosto, los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) contabilizaron 87.257 puntos de incendios, 51,9% de ellos en la selva tropical. La cifra se actualiza a diario y Brasil aún tiene por lo menos un mes y medio de sequía por delante.
La serie histórica del INPE muestra que desde 2004 los incendios en ese periodo sólo fueron más numerosos en 2005, 2006, 2007 y 2010, periodos con sequías mucho más severas que las de este año, explica el investigador del Instituto Sociomabiental (ISA) Rodrigo Junqueira.
"Cuando ocurren fenómenos climáticos como El Niño, hay mayor propensión a incendios porque el ambiente está muy seco", indica.
Los expertos afirman que la estación seca este año es más húmeda que en años anteriores y recuerdan que en la Amazonía no existen incendios por causa natural.
Consecuencias medioambientales:

Maquillaje Ecológico

La cosmética natural es una moda que llegó para quedarse. O al menos eso es lo que dicen los expertos, y yo confío en que así será, porque las pasiones son para toda la vida. Cada día nacen nuevas marcas de cosmética y maquillaje natural, y los consumidores son cada vez más selectivos, más cuidadosos y más responsables.
Así lo muestra la nueva y maravillosa tendencia mundial a la llamada Cosmética Natural “Zero Waste”; una moda que impulsa no solamente al consumo de la cosmética natural, sino sobre todo a aquellos productos que generan pocos o nada de residuos en su proceso de elaboración y luego de su consumo.
Pisan fuerte en el mercado mundial y argentino, por ejemplo, los champús sólidos. No sólo se elaboran de productos naturales (sin sufrimiento animal) y te dejan el pelo maravilloso, sino que además no precisan de packaging y por lo tanto generan mucho menos residuos que sus hermanos los champús líquidos.  
Acá les paso algunos tips:
  • ¡Olvidate del plástico! Pasate a los materiales reciclables… Cepillos del pelo, cepillos de dientes, espejos, esponjas, porta algodones, etc. Todo suele hacerse de plástico, el cual tarda cientos de años en descomponerse (si es que alguna vez lo hacen). Pero hay opciones super ecológicas y HERMOSAS! Por ejemplo, en Argentina ya pueden adquirirse los cepillos de dientes hechos de bamboo marca “Meraki” (https://www.facebook.com/merakibambu/).
  • Tejé y/o hacé tus propios paños desmaquillantes. Los algodones, igual que las toallitas femeninas y los paños desmaquillantes son muy contaminantes, no sólo porque no se degradan fácilmente (contaminando los mares en los que terminan de pasar sus largos días de vida) sino que además los procesos blanqueantes a los que son sometidos son altamente contaminantes ya de por sí (además de muy peligrosos para nuestro cuerpo). Aquí les dejo algunas imágenes con ideas para hacer sus propios discos desmaquillantes, son reutilizables, sólo tienes que lavarlos una vez que estén sucios y dejarlos secar bien.



  • Evitá los cosméticos en botellas de plástico siempre que puedas e, idealmente, sin obsesionarte 😉 Podés pasarte a cosméticos que venden sus productos en frascos de vidrio que puede ser reutilizado. Sino, aprendé a hacer tus propios preparados eligiendo siempre los preparados sólidos antes que los líquidos, ya que estos no necesitarán envases. Por ejemplo, podes hacer shampoo y acondicionador sólidos, bálsamos sólidos hidratantes y/o con color, y mucho mas!



Te dejo una receta de bálsamo corporal calmante, ideal para sarpullidos, quemaduras, picaduras, eczemas, etc. Duran muchisimo, ya que no contienen agua y se usan en cantidades muy pequeñas.
Podés divertirte mucho decorando tus preparados sólidos con plantas, colores (micas o pigmentos para chocolate), formas con diferentes moldes! El límite es tu imaginación 😉















Tabaco

La manufactura de cigarrillos es una de las principales causas de desechos químicos. En Estados Unidos, por ejemplo, la industria tabacalera es número 18 en la lista de industrias con desechos químicos. El tabaco es una planta que necesita más pesticidas y fertilizantes que otras. Estudios en nuestro país muestran que, los niños que ayudan a sus padres en el cultivo muchas veces exponen gravemente su salud en el proceso. A su vez, los plaguicidas pasan al agua y la contaminan afectando plantas y animales. Los suelos donde se cultiva tabaco son frecuentemente fumigados con metilbromuro, un químico que se sabe afecta la capa de ozono.


El humo de tabaco tiene más de 7000 sustancias tóxicas que constantemente son liberadas al aire que todos respiramos incluyendo monóxido de carbono. La combustión también produce dióxido de carbono (producción mundial de 225.000 toneladas/año) contribuyendo al aumento del efecto invernadero.

El 97% de los cigarrillos que se consumen hoy en día a nivel mundial tienen filtros. De estos, más del 80% son de acetato de celulosa. Estas colillas son la mayor causa de basura en el mundo. Se estima que se desechan más de 4,5 trillones de colillas por año. Estas pueden tardar hasta 25 años en degradarse. Las colillas concentran las sustancias tóxicas del humo. Generalmente se tiran al piso y, cuando llueve, son arrastradas a las alcantarillas y a las fuentes de agua que luego consumimos todos. Algunas de las sustancias que se pueden medir en las colillas de cigarrillos eliminadas incluyen: nicotina, alquitrán, arsénico, plomo, e hidrocarburos poliaromáticos. Un estudio realizado en la Universidad de San Luis en Argentina muestra que tanto los filtros de cigarrillos como el humo tienen altos contenidos de cadmio. Se sabe que cualquier nivel de cadmio en el organismo es dañino para la salud por lo cual las colillas de cigarrillos deberían ser tratadas como residuos peligrosos.


Ríos, lagos y mares son contaminados con colillas de cigarrillos que los peces y animales confunden con comida y tragan provocando muchas veces su muerte y alterando el ciclo ecológico. Un informe reciente de la Ocean Conservancy muestra que los cigarrillos y las colillas de cigarrillos son la principal causa de basura en los océanos y playas. Esta ONG trabaja desde hace casi 40 años en la conservación del Océano y las playas de todo el mundo. El informe de los 25 años de esta campaña, muestra que se han recogido 65,3 millones de kilos de basura a lo largo de 468,319 kilómetros de costa de 152 países. El informe señala que, de lejos, la principal causa de basura (32%) fueron las colillas de cigarrillos, seguidas por envoltorios de comida (9%), tapas (8%) y cubiertos, vasos y platos (6%), entre otros.

Productos para el cabello

El verdadero daño que le hacen al medioambiente
El champú convencional está compuesto por derivados del petróleo, lo que resulta perjudicial para el medioambiente. Por eso crece la tendencia por el uso de champú en barra, una alternativa sustentable, se elabora a partir de un tensoactivo derivado del coco y saponina de quínoa principalmente; una fabricación natural e inocua al ambiente.
Habitualmente relacionamos contaminación urbana con el transporte urbano. Al menos como el mayor responsable. Pero puede que no sea así, al menos según un reciente estudio publicado en Science. 
Los productos químicos a base de petróleo en bienes de consumo como jabones y pinturas flotan en el aire y contribuyen tanto como las emisiones de los automóviles a los procesos que conducen a la contaminación del aire.
Los resultados, que revelan un contribuyente previamente desconocido a la mala calidad del aire, que ha disminuido a medida que disminuyen las emisiones del transporte, son algo sorprendente ya que solo el 5% del petróleo crudo se refina en productos químicos para productos de consumo, mientras que el 95% se utiliza en combustibles.


La contaminación del aire es un riesgo mundial para la salud humana, y la exposición a las llamadas "partículas finas" es particularmente preocupante. Las partículas finas se pueden emitir a la atmósfera desde un tubo de escape sucio o a través de una cascada de reacciones que involucran compuestos químicos llamados compuestos orgánicos volátiles (COV). Para mejorar la salud humana relacionada con la contaminación del aire, los científicos necesitan comprender mejor las fuentes más importantes de COV. Si bien los automóviles han sido durante mucho tiempo los principales culpables, las reglamentaciones de las emisiones de los tubos de escape en los últimos años en los Estados Unidos y Europa, por ejemplo, han hecho que los vehículos sean más limpios.
Controlar las emisiones de COV del uso de productos químicos, mientras tanto, ha sido un desafío. En el mencionado estudio, un equipo multidisciplinar liderado por Brian McDonald, han analizado las diferentes fuentes de contaminación del aire. 
El equipo de McDonald evaluó las fuentes de contaminación del aire clasificando las estadísticas de producción química de las industrias y las agencias reguladoras, recopilando datos detallados de la química atmosférica durante las misiones científicas de muestreo de aire y evaluando las mediciones de la calidad del aire interior.


A través de estos y otros análisis, concluyeron que en los Estados Unidos, la cantidad de COV emitidos por productos de consumo e industriales es probablemente dos o tres veces mayor que la estimada por los inventarios actuales de contaminación del aire. Los estudios de seguimiento en Los Ángeles específicamente, revelaron altas firmas de tales contaminantes en aire exterior e interior. El cambio en la comprensión de los científicos de la contaminación del aire urbano que representa este trabajo “desafiaría el marco de políticas existente para el control de emisiones”, según los autores.
Soluciones:

Industria de la Higiene Femenina

Toallitas femeninas y tampones: los enemigos del medio ambiente

¿Te preguntaste alguna vez qué recursos naturales se utilizan para la fabricación de los productos de higiene femenina? ¿Sabés los tóxicos que le están dando a tu cuerpo cuando elegís este tipo de productos? Y sobre todo, ¿Cómo creés que afectan al medio ambiente las millones de toneladas de  residuos de este tipo que se generan anualmente?
Cuando compramos un paquete de toallitas o tampones, tenemos el envase contenedor del producto, que puede ser una bolsita de plástico o en algunos casos cajas de cartón. Dentro tenemos el plástico que envuelve a cada unidad y además -en el caso de las toallitas-, también está el plástico que se despega en la parte inferior que tiene el adhesivo. Es decir: plástico, más plástico, más plástico.
Son polietileno de baja densidad y polipropileno, que para su fabricación insumen petróleo, gas natural y agua (se calcula que se usan 30 litros de agua por paquete producido). También encontramos químicos altamente tóxicos para la salud como polímeros súper absorbentes, el rayón que se utiliza para blanquear los productos y dioxina. Además, el algodón, que es tratado con glifosato y la celulosa, que implica la tala de árboles que destruye el hábitat de distintas especies de animales como principal consecuencia.
En cuanto a la generación de residuos, los datos son realmente alarmantes. Solamente una toallita tarda aproximadamente 500 años en degradarse. Si todas las mujeres en edad fértil de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires usáramos sólo tampones (3 unidades al día durante 5 días cada mes) y cada tampón llenase su capacidad mínima de absorción (unos 6 gramos) estaríamos desechando 130.257 toneladas.
El mayor problema es que estos son residuos patógenos. Al no ser tratados correctamente (son depositados en rellenos sanitarios o basurales a cielo abierto), la dioxina y el cloro pueden filtrarse y contaminar aguas subterráneas, arroyos y lagos, lo que produce graves problemas de salud para quienes los consumen.
Hoy, la alternativa más ecológica que existe para la higiene femenina durante el ciclo es la copa menstrual. Fabricadas con silicona, duran entre 5 y 10 años y -al no generar residuos- tampoco contaminan. Una vez que cumplió su vida útil se puede cortar en pedacitos y enterrarlos para que se descomponga más fácilmente (como no tiene componentes tóxicos, no daña el medio ambiente). La silicona consta prácticamente de silicio, que se encuentra en forma natural en la arena y el cuarzo de las rocas.  El silicio, después del oxígeno, es el elemento más común en la tierra. Una vez que éste se combina con oxígeno, carbono e hidrógeno, se convierte en silicio silicona.
Es importante estar informado y saber cuál es el impacto medioambiental de lo que consumimos; pensar en su proceso productivo, en los factores que eso conlleva y si está alineado con el mundo en el que queremos vivir.
Tomando conciencia sobre nuestras decisiones de consumo podemos cuidar el ecosistema, los recursos naturales, nuestra calidad de vida y la de todo el planeta.


Bombillas de Plástico

Absorbente, bombilla, calimete, cañita, carrizo, pitillo, popote, sorbete, sorbeto, sorbito o pipeta, un mismo nombre, en veinte países diferentes, para referirnos a la conocida “pajita” de plástico.
Un objeto cotidiano, con unos pocos minutos de uso y que puede tardar hasta 500 años en descomponerse en nuestro medio ambiente, causando gravísimos daños en los ecosistemas marinos. Entre el 40-60% de las tortugas ingieren plásticos y que en algunas especies de aves este porcentaje se eleva incluso hasta el 93%. Más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos mueren cada año como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar.

En Europa se usan 36.500 millones anualmente. Solo con las se reparten en restaurantes de comida rápida de la UE en un solo año se podría ir y volver a la luna hasta 10 veces si las pusiéramos en fila. Y España tiene el triste récord de ser el país europeo que más pajitas usa por habitante y año, unas 110. Esto supone que todos los días tiramos más de 13 millones de pajitas.
Aún más grave, según los datos de la patronal del plástico, España sólo recicla el 37% de los envases plásticos. El resto contamina año tras año nuestro entorno. Un situación intolerable, pues además estamos hablando de un objeto totalmente innecesario y prescindible en el 99,99% de los casos.
Por ello, se pide dejar de consumir pajitas y se exige a las diferentes administraciones leyes que establezcan la prohibición de estas y otros productos de usar y tirar (como bolsas y botellas de plástico de un solo uso, bricks, latas de bebidas, removedores, cápsulas de café desechables, vasos y cubiertos de usar y tirar).
Mientras esto llega, algunas de las soluciones para luchar contra el grave problema de contaminación por plástico que sufre nuestro planeta son:
  • No consumir pajitas de plástico de un solo uso, existen alternativas hechas de materiales reutilizables (vidrio, acero, bambú) incluso comestibles.

  • Abandono de cualquier tipo de envases de usar y tirar.
  • Fomentar el consumo de agua de abastecimiento público frente al agua embotellada.
  • Pedir la implantación de un sistema de devolución y retorno (SDDR) de envases de bebidas (cuatro de los objetos más encontrados en los mares se beneficiarían de ello.
  • Promover el uso de envases reutilizables, sólo será posible si tenemos un SDDR.

jueves, 22 de agosto de 2019

Segunda escuela sustentable del mundo (Argentina)

La primera escuela pública autosustentable del país se encuentra en el partido bonaerense de Mar Chiquita. El edificio fue construida con materiales reciclados y se autoabastece de agua, energía y calefacción y además produce alimentos.

La obra del establecimiento de más de 300 metros cuadrados se hizo en 45 días con unas 25 toneladas de materiales reciclados como cubiertas de autos, latas, botellas y cartón junto con materiales tradicionales.

En la inauguración el ministro de Ambiente Sergio Bergman aseguró que el Estado tiene que estar presente para multiplicar, acompañar e instó a que estos emprendimientos se extiendan a todo el país.

El edificio, en el que funcionará la escuela primaria N° 12, fue construido con la ayuda de la organización uruguaya sin fines de lucro Tagma, el arquitecto Michael Reynolds y cuenta con financiamiento público y privado.

Se prevé que alumnos y docentes estén mudados en treinta días en el nuevo edificio.

La escuela se autoabastece de agua, energía y calefacción, produce alimentos y maximiza el uso de los recursos, permitiendo la transmisión de nuevos conocimientos. Por ejemplo se recolecta el agua de lluvia para reutilizarla al interior del establecimiento, los paneles fotovoltaicos llevan a cero el costo energético con temperaturas promedio de entre 18 y 25 grados y, además, alumnos y docentes obtendrán producción orgánica de alimentos a través de huertas de interior y exterior.

“Decidí sumarme a este proyecto porque estoy convencido de que hoy como sociedad llegamos a un punto en el que el daño que ya hicimos y que podemos hacer al Ambiente es tan grande que pone en riesgo los recursos que son fundamentales para la vida.Y el tipo de construcción que fuimos a dejar en Mar Chiquita brinda respuesta a muchos de esos problemas: Incorpora residuos en su construcción, reduce la cantidad de material virgen empleado, se abastece de agua de lluvia, la utiliza de manera eficiente y luego la trata cuando se transforma en efluente cloacal, se mantiene climatizado sin gastar energía, produce alimentos orgánicos y posee energía eléctrica de fuentes renovables”, argumenta Luciano López, un integrante de la ONG Amartya que se ocupa de la educación ambiental y participó del proyecto.A la hora de evaluar su experiencia, Luciano se emociona: “Fue muy intensa. Desde la obra en sí misma nos permitió aprender mucho sobre cómo funciona este tipo de edificios y cómo replicarlos. Pero creo que lo más importante del proceso sucedió alrededor de lo humano. Muchas personas habían dejado trabajos, familias y compromisos para venir a participar, el nivel de involucramiento era altísimo”.


Por su parte Daniel Aroxt, un publicista platense, cuenta que conoció el proyecto cuando su hija ingresaba a una escuela pedagógica pública "Las Algarrobas" de Arturo Segui y luego visitó la primera escuela sustentable de América del Sur ubicada en Uruguay: "Personalmente, siempre fuí un optimista de los que creen que va a primar lo bueno que todos llevamos dentro, y esta experiencia reforzó esa idea en mí, ya que por cada actitud mezquina o egoísta que podía ver tenía decenas de esas otras, de esas ejemplares, de las que dejan huella y nos enseñan a vivir".

"Ahora, después de 48 días ahí, miro para atrás y me voy llena de conocimiento: energía térmica y solar, tratamiento de aguas grises, reutilización de residuos. Fue emocionante ver a todos -incluso vecinos que se sumaron a último momento- trabajando, siempre con una sonrisa. Por suerte esto no termina, y se va a ir multiplicando en Latinoamérica", promete otra de las participantes, Patricia Mitterhofer.

Programa
El programa Una Escuela Sustentable busca construir una red de escuelas públicas autosuficientes en América Latina, con el fin de generar un triple impacto: en los niños y niñas que habitan cada escuela, en la comunidad que la rodea y en la sociedad toda. Para esto, se trabaja en el ámbito educativo, en el comunitario y en el masivo con distintos mensajes que apuntan a favorecer un cambio cultural que impulse la protección al medioambiente, el uso racional de los recursos, la mitigación del cambio climático y que tenga como eje la sustentabilidad de las relaciones humanas. El programa es una iniciativa de Tagma, que articula la participación de diversos actores del sector público, el privado, la sociedad civil organizada, el sector académico y la comunidad local, con el cometido de construir y habitar el mundo de formas más sostenibles, en una lógica de intercambio con la naturaleza que se traduce en mejor calidad de vida.
EART H S H I P B I OT ECT U R E
Para construir la escuela sustentable, utilizaron el método desarrollado por el reconocido arquitecto Michael Reynolds y su empresa Earthship Biotecture, que desde hace 45 años se dedica a la construcción de viviendas autosustentables en todo el mundo. Los Earthships están diseñados bajo seis principios fundamentales que aseguran edificios totalmente autosuficientes y confortables para sus habitantes. Tagma y Earthship Biotecture se asocian en el programa Una Escuela Sustentable con el fin de construir una escuela pública autosustentable en cada país de América Latina, creando una verdadera red de símbolos en la región.
La escuela se basa en:

Un recorrido por la escuela: